top of page

Diccionario de Emociones (Tercera entrega)

  • 23 jul 2017
  • 7 min de lectura

Amargura

Estado emocional que se describe por analogía con la percepción de un sabor por parte del sentido del gusto. La amargura del sabor produce un escalofría que asemeja a la reacción emocional de la amargura. Ella representa un dolor vinculado a un juicio de injusticia o de impotencia, que se arrastra en el tiempo.

Ambición

Emoción que tiene tanto una connotación negativa como positiva. Está referida a un afán de escalamiento social y económico, pero también a tener metas altas y luchar por ellas. Es una energía movilizadora, potente. La ambición suele estar vinculada a que la autovaloración está conectada al logro de ciertos resultados. Esto puede llevar a la persona cuya autoestima depende de lograr lo ambicionado, a realizar conductas de daño al otro al servicio de su ambición.

Ambivalencia

Es tener ambas valencias; es decir, la persona valida o valora tanto lo uno como lo contrario, o bien le atrae y repele una misma persona o actividad. Desde el paradigma del hombre racional o de la lógica aristotélica se considera que esto es una situación anormal; en tanto desde el paradigma del hombre complejo representa una condición normal, en el sentido que la contradicción habitaría estadísticamente en la absoluta mayoría de las personas. Frente a la existencia de la ambivalencia, lo que se propone como camino de superación es en primer lugar no dar a ninguna mayor valor que a la otra –de hecho, la ambivalencia ya está mostrando que en uno ambas tienen un valor más o menos equivalente-; y desde esa premisa, buscar integrar la ambivalencia a través del desarrollo personal, o bien –o en el intertanto- administrar la ambivalencia favoreciendo una u otra de las opciones alternativamente.

Amenazar

Manifestar al otro mi disposición a hacerle daño. Se conecta a la emoción de la rabia y a la voluntad de poder o dominación. Anuncia una disposición agresiva normalmente orientada a conseguir algo del otro, sea genéricamente la sumisión o bien cualquier objeto o conducta particular. En muchos casos se da que la amenaza es un alarde que no está conectado con la disposición real a ejecutar la amenaza, y se ocupa como una intimidación de la que se espera tenga efecto sin pasar al cumplimiento de ésta.

Angustia

La angustia no es el miedo, sino el acto psicológico de encerrar el miedo. Si sentimos miedo, sentiremos que se nos acelera el corazón, y eso nos da aún más miedo. Entonces apretamos el pecho, angostamos la garganta -angustia es angostar- como un reacción automática para evitar sentir el miedo. Y son estos actos de apretar, de angostamiento, combinados con la agitación interior atenuada, y con la reducción del aire asociada al angostamiento, lo que da la sensación física asociada específicamente a la angustia. Si pudiéramos aceptar la sensación de miedo, soltaríamos el tensionamiento del cuerpo, y no tendríamos angustia, sólo miedo.

Anhelar

Es un deseo combinado con una ensoñación, pues no tiene la fuerza que despierta la acción para obtenerlo, y más bien se queda en un estado un tanto etéreo vinculado también a la melancolía.

Ansiedad

Estado emocional que está referido a la vivencia de que ahí afuera existe un peligro potencial para mí que es permanente y que no lo tengo identificado. Un peligro puede se la amenaza de a pérdida. Si tengo carencias, si no recibo lo que necesito, puedo vivir temiendo que me vayan a quitar lo poco que tengo, y que puedo perderlo todo. La ansiedad como vivencia de un peligro inminente y permanente puede provenir de la amenaza de un abandono temprano. Es un miedo anticipado a padecer un daño o desgracia futuros, acompañada de un sentimiento de temor o de síntomas somáticos de tensión.

Anticipación

Generar reconocimiento de las situaciones cíclicas o repetitivas.

Anular

Acción de llevar al otro a cero, es decir, a una condición desde la que ya no se expresa, ni actúa, condenado así a una suerte de inexistencia para los demás. Es un no dejar ser o hacer al otro lo que es. Así un defensa anula a un delantero, esto es, lo deja sin tener la pelota para poder ser lo que es y hacer lo que hace.

Aparentar

Conducta orientada a mostrar a los otros lo que no es real. Se vincula a crear una ilusión, y existe una disposición psicológica a vivir de las ilusiones, cuando lo real resulta insatisfactorio. El ilusionismo es la capacidad de hacer ver cosas que no son reales. Pero la apariencia se conecta más frecuentemente a mostrar a otros atributos o condiciones que no se poseen. Se aparenta por ejemplo con ropas o con modales para pasar por otro tipo de persona o por representar otra condición social. Se aparenta ser responsable, cumplidor, amable u obediente, para conseguir un trabajo o la aprobación de alguien. Se trata de un disfraz psicológico al servicio de obtener un beneficio, o para no ser visto de un modo que no toleraríamos ser vistos, porque nos rechazamos de esa manera. El dicho: aunque la mona se vista de seda mona se queda, habla de la ineficacia de la apariencia; pero existen numerosas experiencias donde la apariencia sí engaña. Más importante que el éxito o fracaso de la estrategia de aparentar ser lo que no se es, puede considerarse la lesión íntima a mi dignidad al falsearme para conseguir algo o ser aceptado. Pero puede que en determinadas circunstancias, aparentar sea el único camino para conseguir algo que me es necesario y que de otra manera no me darían. Finalmente, lo más importante sería no engañarme a mi mismo con mis propias falsificaciones.

Apatía

A-pathos, donde pathos es entusiasmo (y más genéricamente, energía). Representa entonces la ausencia de pasión, emoción, entusiasmo, excitación.

Lo visible es una actitud de indiferencia o la ausencia de reacción ante estímulos que en general activan o motivan a las personas.

Se conecta con depresión, que es ausencia de presión o de energía.

Ahora bien, hay enfoques que ven esto como una condición, y no como un resultado. Porque la ausencia de energía es un resultado, de no generación de energía o de drenaje de energía, y responde a causas o procesos.

Por ejemplo, una persona ha desistido de intentar debido a un constante resultado de frustración.

Apatheia, del griego, desde el estoicismo, estado libro de alteraciones emocionales. Pero puede ser por ecuanimidad o indiferencia. En el cristianismo primitivo, libertad de las necesidades e impulsos indomables.

Relacionados: desidia, desgano, indiferencia,

Aportar

Dar uno a otro, o a un grupo, sea ello físico, monetario, emocional o conductual.

Apoyar

Prestarse para ser un sostén, pilar, punto de solidez para el otro, que supone como acción temporal, mientras el otro lo requiere.

Apremiar

Conducta de presión y hostilización conducente a dominar, bien por el prurito de causar padecimiento, o para conseguir algo de la otra persona.

Armonía

Estado anímico, sentimiento, que proviene de una realidad psicológica en que los opuestos dentro de uno son vividos como complementarios y no como antagónicos. Ello permite que no exista conflicto interior.

Arrepentimiento

Disposición mental que surge del sentimiento de culpa. Representa un lamentar a posteriori el haber realizado una acción que causó daño. Desde el arrepentimiento se puede pasar a una acción de pedir disculpas o perdón. Al arrepentimiento suele acompañarlo una autocrítica y un autocastigo. Sin embargo existe el concepto de que el ser humano no tiene culpa, pues no hace el mal conscientemente sino mecánicamente, y que cuando causó un daño, sus condiciones de ese momento no le permitían hacer.

Arribismo

Conducta dirigida al escalamiento de posiciones sociales, destinada a igualarse a los que en esta escala están más arriba.

Arrojo

Sinónimo de temeridad. Ocupa la analogía de arrojar algo, donde lo que se arroja es a uno mismo, dándose un impulso para realizar una acción que uno teme, y hacia la que no se movería si no se da a sí mismo ese empujón.

Artificial

Conducta que no es natural, y que en general se percibe como desvinculada del sujeto, por ser exagerada, o por no fluir, o por ser rígida. El sujeto la realiza para causar un efecto, pero interiormente tiene resistencia a ella, y de ahí la imposibilidad de que fluya natural y que se detecte su carácter de forzada.

Asertividad

Disposición que surge de conocer y defender los propios derechos, respetando a los demás. Se sitúa así entre otras dos conductas polares: pasividad -permitir que terceros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestras ideas- y agresividad -no respetar los derechos y necesidades del otro. La persona asertiva manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Supone ausencia de intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, y no de ansiedad, culpa o rabia.

Asumir

Hacerse responsable, bien del daño causado o del éxito logrado; también de una relación o de una paternidad.

Atención

Cualidad de dar existencia al otro, al mundo exterior e interior. Poner atención es poner algo bajo mi foco de luz, bajo mi mirada. Aquello sobre lo que pongo atención existe en ese momento para mí. La atención puede ser entrenada y ampliada.

Austeridad

Disposición psicológica a prescindir de bienes y pertenencias, o de actividades que produzcan goce. Tiene una connotación positiva, y se emparenta con la avaricia, que se refiere a no dar lo que se tiene, y que presenta una connotación negativa. Ocurre que el avaro no da porque considera que necesita todo lo que tiene aunque tenga mucho. El austero no tiene nada porque considera que no necesita nada. El avaro al no dar tampoco recibe, creando una escasez crónica. El austero no tiene nada que dar. En lo psicológico, no tener y no dar se vinculan a través de la amenaza que representa para ambos la vinculación que contiene el dar y el recibir. Si hablamos de austeridad y avaricia emocional, la amenaza para ambos está en el dar y el recibir emociones. Hay en ambos casos una opción por el aislamiento.

Autenticidad

Refiere a lo que no está falseado; es la actitud contraria a la de la apariencia. La cosa se complica porque en general las personas llegamos a perdernos sobre qué es lo auténtico en nosotros. A veces consideramos que somos auténticos cuando expresamos nuestra emoción negativa o nuestra crítica a otros en vez de esconderla, pero no exploramos en nosotros mismos si esa emoción negativa o esa crítica no son un falseamiento –en el sentido de una distorsión- que introducimos nosotros en nuestro juicio a los hechos o a la otra persona. O incluso a veces consideramos que es auténtico criticar, pero nos autoengañamos diciendo que lo hacemos para que el otro se supere, en circunstancias que en realidad estamos siguiendo un impulso vindicativo, o porque con la crítica queremos cambiar la conducta del otro a fin de que realice la conducta que nosotros consideramos buena, o que es la que nos beneficia. Es valiosa la intención de autenticidad, pero sólo seremos auténticos con los otros si hemos clarificado la autenticidad en nuestra propia manifestación.

Autismo

Movimiento psicológico defensivo a través del cual la persona se aísla del entorno, encerrándose en sí misma, concediéndole una atención cada vez menor a la realidad que lo rodea. Es un aislamiento que involucra a los sentidos, a la comunicación y a la emoción. Es un encerramiento en un mundo propio que deja de ser accesible para terceros.


 
 
 

Comentarios


bottom of page