La vida de los peces

Mucho podemos aprender los seres humanos de la vida de los peces y de nuestra vida con los peces.
La sensibilidad de los peces
“Blackie, una carpa dorada moor, a duras penas podía nadar. Big Red, una carpa dorada oranda más grande, sintió la impotencia de Blackie. Tan pronto como Blackie fue introducido en el tanque de Big Red, éste comenzó a cuidarle. “Big Red observa constantemente a su nuevo y enfermo compañero, levantándole suavemente en su ancha espalda y nadando con él alrededor del tanque”informaba un periódico sudafricano en 1985. Siempre que la comida era esparcida sobre ellos, Big Red llevaba a Blackie a la superficie del agua para que los dos pudieran comer. El dueño de la pecera dijo que durante un año Big Red había estado mostrando esa “compasión”. La mayoría de los humanos muestran mucha menos compasión por los peces. Trágica e irónicamente, fallamos en reconocer una sensibilidad en los peces que sobrepasa la nuestra de muchas maneras distintas”.
(En:http://www.igualdadanimal.org/articulos/joan-dunayer/los-peces-sensibilidad-mas-alla-de-la-comprension-del-captor)
Con los peces en el mar
“Al estar en el agua, nadando en el ancho mar, vemos peces que se nos acercan. La anécdota es curiosa porque debido a que son pequeños los primeros peces que se aproximan (muchacho no ve el peligro decían las abuelas), los vemos como algo curioso pero insignificante, hasta que empiezan a acercarse los más grandes, del tamaño de los que vemos en la pescadería. Si al principio es curioso verlos nadar tan cercanos, pronto obra sobre nosotros la desconfianza y empezamos a apartarlos por temor a que nos piquen. Ellos insisten porque no tienen malicia y en nosotros comienzan a aparecer imágenes donde somos picados en masa o devorados por los peces sin que nadie pueda llegar a socorrernos.
Es terrible saber que allí, donde nos acostumbramos a dejar solas las pertenencias al no existir el peligro de robo, no terminan nuestros temores a ser agredidos, a que los demás, sea cual sea su naturaleza, actúen de mala fe. Duele saber que el miedo sigue estando allí.
Luego no queda otra opción que dejarlos hacer, dejar que se acerquen y compartan con nosotros. Y nos percatamos que, aún los grandes, lo que quieren es jugar, tocarnos con su cuerpo, atreverse con lo desconocido (porque los invasores en el agua somos nosotros y no ellos).
Nadan con nosotros, aquí y allá, nos rodean y nos miran, nos olfatean, nos tocan, nos rozan con sus escamas frías, sobre todo en las piernas y en el abdomen, como los bebés cuando se encuentran ante un objeto o situación novedosa.
Y esa parte es hermosa, tanto por lo que se siente al contacto y a la vista, como por el simple hecho de saber que nadie vino a agredirnos sino a compartir la vida. Y la mente descansa. Y es muy sabroso lo que se siente; el descanso y la relajación que percibimos.
De vez en cuando flota un pensamiento que nos vuelve a atemorizar: si estos peces tan grandes han podido llegar aquí y nadar tan cerca, ¿porqué no podría hacerlo un tiburón hambriento? La opción de volver nadando con vértigo a la orilla es nuestra.
Yo elegí quedarme a vivir el momento, ese silencio alterado apenas por las olas o el salto alegre de algún pez travieso fuera del agua, o de mi brazo al rozar la superficie. La paz que transmiten los peces es indescriptible. La confianza mutua, cuando se alcanza, es una manifestación maravillosa de la armonía del Universo, y aunque nos sea dada en pequeños sorbos, la disfrutamos al límite”.
(Extratos: Fuente: http://oswaldo-aiffil.blogspot.cl/2014/08/con-los-peces-en-el-mar.html)
Quisiera ser un pez…
Los caballitos de mar son una de las pocas especies de peces monógamas que existen. Imagen: San Diego Shooter.
La diversidad de prácticas sexuales debajo del mar es abrumadora. Desde fecundación interna a externa pasando por sexo oral, parejas para toda la vida y orgías monumentales. Este abanico de posibilidades proporciona a los peces una mayor probabilidad de supervivencia en un ambiente tan competitivo como el océano.
(Fuente: http://www.agenciasinc.es/Reportajes/Quisiera-ser-un-pez)
Documentales atractivos sobre peces
http://animalesmascotas.com/animales-marinos/
https://www.youtube.com/watch?v=W4AJ5inPvcc
Algunos peces que se encuentran en las costas de Chile:
LO QUE APRENDÍ DE LAS HORMIGAS QUE LA ESCUELA NUNCA ME ENSEÑÓ

“Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y se sabio…”
Proverbios 6:6
La invitación del proverbista no es común. Mirar algo más pequeño que nosotros no es una virtud de los humanos. Somos más propensos a mirar lo sensacional, lo distinguido y lo renombrado, que en este caso, a una hormiga.
Esto es una gran verdad que no puedes ignorar. En muchas ocasiones las grandes lecciones de la vida están encerradas en las cosas más pequeñas.
Para mí las hormigas han sido excelentes maestros por la forma como muestran la multiforme sabiduría de Dios quien le dio unas capacidades extraordinarias.
Antes de compartirte algunas de las lecciones que he aprendido de las hormigas considera estos datos:
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A la hormiga se le conoce como un insecto sociable.
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Levantan 10 veces su peso equivalente a un niño de cinco años levantar dos adultos.
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Son muy limpias
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Hay más de 20,000 clases de hormigas y cada clase hace algo diferente.
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Solo los machos tienen alas y lo único que hacen es reproducirse con las reinas y luego mueren.
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Millones de ellas componen un hormiguero llamado “colonia” y,
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Cada hormiga tiene un trabajo que hacer y lo hace para bienestar de la colonia con la increíble capacidad de vivir en paz las unas con las otras.
La forma en que diseñan el hormiguero demuestra su increíble capacidad de vivir en paz y ejercer su responsabilidad.
Un hormiguero está compuesto de la siguiente manera:
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El cementerio
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La guardería
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La despensa
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La cámara de descanso
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Cuarto de la Reina
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La habitación donde nacen las hormigas
En el hormiguero cada cual tiene su trabajo y entiende sus responsabilidades.
Uno de los elementos esenciales en el éxito de cualquier organización, familia, negocio, o iglesia es la responsabilidad.
Esta ha sido la lección más importante que me han enseñado las hormigas: La Responsabilidad
¿Qué es responsabilidad?
Responsabilidad: El estado de ser confiable, la habilidad de cumplir sus obligaciones con mínima supervisión.
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Una persona responsable no hay que estarla velando.
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Una persona responsable inspira confianza.
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Una persona responsable entiende la importancia de lo que se le ha asignado.
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Una persona responsable no está buscando excusas.
La responsabilidad te lleva a hacer más de lo promedio, a estar presente cuando otros se ausentan, a servir con deleite en lo que te asignan.
La responsabilidad te abre puertas que para otros nunca se le abrirán y te posiciona para ser reconocido.
Las hormigas también me enseñaron que:
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Ser sabio es mejor que tener solo conocimiento.
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Fracasar en planificar es planificar para fracasar.
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Se logra mas trabajando en equipo que haciéndolo solo.
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Hay temporadas de preparación para no ser sorprendido por la pobreza.
Las hormigas son de los insectos más pequeños de la tierra, y las mismas son más sabios que los sabios – Proverbios 30:24
La sabiduría de la naturaleza

Dpto. Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Universidad de Granada, España
Los seres vivos han sido capaces de adaptarse a los cambios del entorno durante millones de años utilizando técnicas que parecen inteligentes. El comportamiento colectivo de algunos seres vivos puede ayudar a encontrar algoritmos capaces de resolver problemas complejos. Un claro ejemplo es el caso de las colonias de hormigas que, gracias a su trabajo colaborativo, consiguen superar un gran número de barreras.
Después de millones de años de evolución, los seres vivos han desarrollado soluciones eficaces para resolver un gran número de problemas. Esto ha hecho que los científicos se inspiren en la naturaleza para resolver problemas mediante la unión de tecnología y biología. Por ejemplo, algunos robots han sido diseñados para imitar los movimientos de los insectos o se han sintetizado materiales muy resistentes basándose en la tela de las arañas. Inspirarse en la naturaleza para resolver problemas de computación es una estrategia que ha ido ganando importancia y que aún tiene mucho que ofrecer.
Algunos sistemas sociales animales presentan un comportamiento colectivo inteligente a pesar de estar compuestos por individuos con capacidades limitadas. Las soluciones inteligentes a problemas emergen de una forma natural gracias a la auto-organización y la comunicación entre estos individuos. Estos sistemas sugieren procesos que pueden usarse en el desarrollo de sistemas inteligentes artificiales.
Biológicamente, las hormigas son simples insectos con una memoria limitada y únicamente capaces de realizar un número limitado de acciones sencillas. Sin embargo, una colonia de hormigas tiene un comportamiento colectivo complejo, proporcionando soluciones inteligentes a problemas como el transporte de grandes objetos, la creación de puentes y la búsqueda de las rutas más cortas desde el nido a la fuente de alimentación (Dorigo y Stützle, 2004).
Una hormiga no tiene conocimiento global sobre las tareas que está realizando. Las acciones de las hormigas están basadas en decisiones locales y son inflexibles. El comportamiento inteligente emerge como una consecuencia de la auto-organización y la comunicación entre hormigas. Esto es lo que se llama comportamiento o inteligencia emergente.
En la naturaleza existen otros muchos ejemplos de comportamientos emergentes, p.ej., en las colonias de bacterias, enjambres de abejas, etc. Incluso existen teorías que explican la consciencia humana como un comportamiento emergente de las interacciones y la auto-organización entre neuronas individuales. El sorprendente comportamiento de las hormigas ha inspirado a los científicos para crear nuevos enfoques basados en algunas de las habilidades que tienen a la hora de trabajar de forma colaborativa (Dorigo y Gambardella, 1997).
Un ejemplo es el problema de encontrar el camino entre dos nodos dentro un grafo. Informalmente, un grafo es un conjunto de puntos (nodos) unidos por enlaces. Puede servir, p.ej., para representar relaciones entre conceptos en una memoria semántica, o rutas entre ciudades en un mapa. Encontrar el camino más corto entre dos puntos permite resolver una variedad de problemas, según qué se esté representando mediante el grafo.
Para resolver este problema, son útiles dos características de las colonias de hormigas: el modo en que encuentran la ruta más corta entre el hormiguero y la fuente de alimento, que será usada para encontrar y optimizar un camino dentro del grafo; y la sencillez de cada hormiga, lo que facilita implementarla como un elemento capaz de ejecutar un programa sencillo (un agente) dentro de un sistema más complejo, multi-agente.
Las hormigas utilizan un sistema de señales basado en la huella de feromonas que van dejando sobre la ruta que siguen. Aunque una única hormiga se mueve aleatoriamente, cuando encuentra un rastro de feromonas en el sendero hay una gran probabilidad de que decida seguirlo. Cuando una hormiga encuentra una fuente de alimento, vuelve al hormiguero, fortaleciendo su sendero de feromonas. Otras hormigas en sus proximidades son atraídas por esta sustancia y deciden seguir ese camino. Así, no sólo alcanzan el objetivo de encontrar la comida, sino que fortalecen el rastro para atraer más compañeras. Transcurrido un cierto tiempo, los caminos más cortos entre dos puntos son recorridos más veces por un mayor número de hormigas que otros caminos más largos. Pronto, la gran mayoría transitará sólo por el camino más corto, y el problema habrá sido resuelto (véase la Figura 1).

Figura 1.- Algoritmo usado por una colonia de hormigas para encontrar el camino más corto entre dos puntos.
Es fácil identificar la similitud entre el comportamiento de las hormigas a la hora de ir a buscar alimento y un problema de búsqueda dentro de un grafo. Se puede pensar que los nodos son diferentes lugares y los enlaces entre ellos son caminos que los unen. Las hormigas se mueven por el grafo dejando su trazo de feromonas y siguiendo la ruta que tiene más feromonas.
En el dominio de la Inteligencia Artificial (Jennings, 2000), un agente software es una entidad autónoma que interactúa con un entorno. Los agentes tienen una representación parcial y dinámica de su entorno, que cambia en función de sus capacidades de detección. También pueden realizar acciones basadas en percepciones locales y en su representación interna del entorno. Estas acciones pueden afectar al entorno, al propio agente, o a otros agentes. El comportamiento de una hormiga puede ser simulado por un agente software relativamente sencillo. Una colonia de tales agentes puede, por tanto, resolver problemas complejos representados mediante grafos.
El empleo de técnicas que emulan colonias de hormigas permite crear sistemas inteligentes que simulan un comportamiento emergente o proceso cognitivo de aprendizaje y adaptación, sin contar con ningún dato previo. Los agentes artificiales pueden resolver problemas como encontrar el camino más corto entre dos ciudades dentro de un mapa sin tener previo conocimiento del mismo, aprendiendo de forma dinámica según van recopilando información de las distintas búsquedas realizadas y adaptándose a los imprevistos que surgen, como pueden ser unas obras o un accidente.
La sabiduría de la Naturaleza puede, así, ayudarnos a resolver problemas de la vida real de una manera sencilla e inteligente. Hoy en día, con el incremento del uso de los dispositivos móviles, este tipo de técnicas pueden ser muy útiles para generar soluciones colectivas a problemas de procesamiento de información entre una colonia de personas. De esta forma, por ejemplo, un turista podrá tener una guía actualizada de locales gastronómicos, con orientaciones basadas en la cantidad de personas que los visitan y en la satisfacción de la experiencia previa de clientes anteriores o de él mismo en locales similares. Ahí es donde la Computación Flexible (Zadeh, 1994) y la Teoría de Agentes pueden combinarse en la búsqueda de comportamientos emergentes menos precisos y predecibles que el de las hormigas en busca del camino más corto hacia su objetivo.
Referencias
Dorigo, M. y Gambardella, L.M (1997) Ant colony system: A cooperative learning approach to the traveling salesman problem. IEEE Transactions on Evolutionary Computation, 1, 53-66.
Dorigo, M. y Stützle, T. (2004) Ant Colony Optimization. Cambridge: MIT Press.
Jennings, N.R (2000) On agent-based software engineering. Artificial Intelligence, 117, 277-296.
Zadeh, L. A. (1994) Fuzzy logic, neural networks, and soft computing. Communications of the ACM, 37, 77-84
Publicado en http://medina-psicologia.ugr.es/cienciacognitiva/?p=45
