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Las ciudades que nos ‘matan’

Por Andrés Rodríguez Seijo

 

Más del 54% de la población mundial vive en zonas urbanas o periurbanas, una cifra que se espera que alcance en el 70% en 2050, aunque en zonas como en la Unión Europea ya se ha alcanzado (73%).

Además, la industria y las actividades comerciales se concentran en estas zonas periurbanas, por lo que los ecosistemas urbanos se han convertido en grandes centros de consumo de recursos, y en zonas de producción y emisión de sustancias potencialmente contaminantes.

Aunque desde el año 2000 se ha eliminado o reducido uno de los principales contaminantes en los entornos urbanos, el plomo de las gasolinas, pinturas de viviendas antiguas o tuberías; existen multitud de contaminantes orgánicos e inorgánicos que siguen provocando diferentes problemas sanitarios y que provocan millones de muertes al año.

Esta elevada y rápida concentración de población pone en jaque a las autoridades sobre cómo poder hacer entornos urbanos cada vez más sostenibles y sanos, considerando que la población de estas áreas va a seguir creciendo, al igual que la industria asociada.

Sin embargo, para alcanzar esta sostenibilidad es necesario conjugarla con los intereses industriales/económicos o lo que es lo mismo, empleo, y eso es un reto que en ocasiones no es fácil de abordar. Esto es algo que estamos viendo en las grandes ciudades europeas con los problemas sanitarios y medioambientales que ocasiona el transporte.

Una calidad del aire cada vez peor

La contaminación atmosférica es uno de los grandes problemas en los ambientes urbanos, por la emisión de partículas contaminantes, tanto por la industria como por el transporte, siendo la responsable de cerca de 500.000 muertes en Europa y hasta 7 Millones según lo indicado en 2012 por la OMS.

Contaminantes inorgánicos (ej. metales pesados), orgánicos (PCBs, PAHs, etc.), emisiones de CO2, NO2 o SO2; partículas atmosféricas (PM 2.5, etc.)...una elevada cantidad de riesgos que están cada vez más presentes en las ciudades (industria, transporte, construcción, etc.) y con un mayor impacto en la salud humana.

Datos recientes de la OMS en un estudio de más de 2000 ciudades en todo el mundo, se indicaba que el 98% de las ciudades de más de 100,000 habitantes en países con medio o bajo desarrollo, no cumplían los estándares de calidad ambiental del aire. Cuando los países eran con un desarrollo más avanzado, únicamente lo incumplían el 56%.

Crecimiento incontrolado de las ciudades

La ausencia de planificación en las ciudades por el crecimiento incontrolado, es otro de los grandes retos a los que se enfrentan las poblaciones urbanas, especialmente en los países menos desarrollados: población urbana en rápido crecimiento, ausencia o deficiencia de redes de saneamiento/sanitarias o la existencia de zonas industriales, normalmente de industria pesada y conviviendo con las zonas “residenciales”.

Países como Bangladesh son un claro ejemplo de esto. El rápido crecimiento económico del país (un 6% en 2013) atrae a un número cada vez mayor de personas por la posibilidad de trabajo en un país muy pobre, donde la población urbana crece entre un 3 y 5% anual.

Sin embargo, este crecimiento se ha hecho incontrolado con una elevada cantidad de personas viviendo en suburbios, sin redes de saneamiento y cercanos a zonas con posible impacto por el cambio climático como zonas de marismas, o centros de producción industrial y minera, han convertido a estas ciudades en centros de riesgo de desastre: contaminación, falta de redes de saneamiento, mayor facilidad para la transmisión de enfermedades; muy relacionado con la falta de saneamiento, etc.

Y la situación de Bangladesh no es única ya que es similar por multitud de países de África, Asia y América del Sur; donde entre 700 y 1000 Millones de personas viven en barrios marginales, sin acceso a una mínima atención sanitaria y dónde la transmisión de enfermedades es más sencilla.

Las nuevas megaciudades pueden ser incubadoras de nuevas epidemias sanitarias, con una mayor y rápida propagación, pudiendo convertirse en amenazas a nivel mundial, tal y como se observó con los casos de ébola en los suburbios africanos o con el Zika en América del Sur. En este sentido, la planificación puede ser una poderosa herramienta para la mejora de la salud humana y reducir el riesgo de enfermedades transmisibles.

Y no podemos olvidarnos de dos grandes problemas asociados al crecimiento incontrolado de las megaurbes: cambio global y violencia.

Las megaciudades son cada vez más vulnerables al cambio global, tanto por el mayor riesgo de inundaciones al crecer sobre zonas de cauces naturales… o por la falta o mala calidad en el acceso al agua potable, un problema que en la actualidad ya afecta a más de 150 Millones de personas. Además, el crecimiento rápido e incontrolado también está asociado al aumento de la violencia: población joven sin empleo, mayores desigualdades, tráfico de drogas, etc…

Crecimiento incontrolado y salud humana… un poco más cerca

No hace falta ir tan lejos para observar cómo la ausencia de planificación puede influir en la salud humana en países desarrollados. Las zonas verdes en las ciudades, cada vez más escasas, juegan un importantísimo papel y al que apenas se le da importancia.

Las zonas verdes funcionan como filtro de sustancias y elementos contaminantes, barrera sonora, etc. o un importante efecto en la mejora de la salud mental de sus habitantes: son unas importantes zonas de esparcimiento para una población donde el sedentarismo (vivienda-trabajo-vivienda) es un problema. Y este sedentarismo, normalmente viene asociado a un aumento de problemas de obesidad o de diabetes de tipo II, problemas sanitarios en crecimiento en los países desarrollados.

¿Podemos hacer algo?

Muchos de los problemas sanitarios asociados a las ciudades están ocurriendo en los países menos desarrollados, aunque las alertas sanitarias por la contaminación del aire en las ciudades de Europa nos recuerdan que no es un problema de países pobres. Es un problema real, que lo tenemos en la puerta de casa y que irá en aumento en los próximos años.

Hay un gran problema para combatir estos problemas y se llama dinero. Aunque se requiere una acción global y coordinada, que incluya a los países más ricos y pobres, se requiere mucho dinero con el que “facilitar” un cambio de mentalidad y ayudar a los países más pobres a un crecimiento más sostenible con la creación de redes de saneamiento, etc. y vivimos en una época donde la salud humana parece una preocupación menor y no hay más que ver las iniciativas contra el cambio global.

Publicado en: https://www.xataka.com/medicina-y-salud/las-ciudades-que-nos-matan-estos-son-los-problemas-de-salud-que-afronta-el-ser-humano-urbano-del-siglo-xxi

disminucion de los recursos naturales

Informe País revela disminución en los recursos naturales de Chile

El "Informe País: Estado del medio ambiente en Chile. Comparación 1999-2015", elaborado por el Centro de Análisis en Políticas Públicas del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile, revela una pérdida bruta de 237 mil hectáreas en bosques nativos y un aumento de un 171 por ciento en las especies animales y vegetales amenazadas, así como otras cifras negativas en aspectos como calidad del aire, bordes costeros y aguas, entre otros.

 

"Se está hipotecando nuestro desarrollo", dijo Nicolo Gligo, director del Informe y del Centro de Análisis en Políticas Públicas del INAP, al presentar los resultados del estudio.

 

El informe revela una reducción bosque nativo, el avance de la desertificación y la reducción de los glaciares del norte y el centro del país, entre otros fenómenos.

 

El Informe destaca el avance de la desertificación, proceso que afecta en diferente medida a más de 16 millones de hectáreas.

 

El estudio revela una pérdida bruta de 237.126 hectáreas de bosque nativo entre 1999 y 2013.

Ante más de 150 personas, el director del Informe y del Centro de Análisis en Políticas Públicas del INAP, Nicolo Gligo, expuso los principales resultados del estudio con una voz de alerta: “Se está hipotecando el futuro de nuestro desarrollo. Hoy se dice que Chile está exportando más, porque hay más tecnología, pero eso tiene un límite. El límite es nuestro territorio. Punto. No vamos a poder producir más”, advirtió el académico.

En el capítulo dedicado al análisis de la biodiversidad de Chile, el Informe País revela un aumento de un 171 por ciento en la cantidad de especies animales y vegetales clasificadas bajo algún grado de amenaza entre 1999 y 2015. Así, el año pasado se registraban 845 especies amenazadas. Por ejemplo, de 122 tipos de reptiles descritos en Chile, un total de 76 (69 por ciento) está en riesgo. Asimismo, de los 62 anfibios registrados hay 43 tipos (62 por ciento) bajo amenaza; y de 162 mamíferos, 83 (51 por ciento) caen bajo dicha categoría.

El avance de la urbanización, la forestación y la agriculturización son algunas de las causas de esta situación de riesgo. También es relevante la presencia de especies exóticas invasoras. Particularmente importante es la presencia del castor en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, cuya población ha aumentado entre 1999 y 2015 desde 41 mil ejemplares en 1999, a 90 mil en la Tierra del Fuego, y de 13 mil a 20 mil en Isla Navarino en el mismo período. 

El avance del desierto

El Informe destaca el avance de la desertificación, proceso que afecta en diferente medida a más de 16 millones de hectáreas, equivalentes a 192 veces la superficie del Gran Santiago. Por ello, casi 6,8 millones de habitantes distribuidos en 156 comunas, es decir, un 37,9 por ciento de la población chilena, están en riesgo de ser afectados por este fenómeno, a pesar de que, como recalca el Informe, en 1997 Chile suscribió y ratificó la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).

Se estima que en las regiones semiáridas y australes del país, el desierto ha avanzado a un ritmo de 0,4 kilómetros por año. Este fenómeno, junto con la sequía y la erosión, vuelven a Chile más vulnerable a los efectos del cambio climático. ¿Las causas de la erosión del suelo? La expansión agrícola a áreas frágiles, la deforestación, el manejo ganadero extensivo y un desequilibrio en la tendencia de la tierra y el agua, entre otros factores.

Los bosques nativos se reducen

Con un capítulo completo dedicado a este tema, el Informe País describe pérdidas en bosques nativos en ciertas regiones de Chile, a pesar de que la nueva metodología de Conaf arroja cifras positivas.

El profesor Gligo explicó esta diferencia. “Tenemos una discrepancia muy clara con la información oficial, pues se redefinió la categoría de bosque nativo. Con la nueva definición hay más bosques que se denominan como tal, peronuestro estudio, para hacer una comparación válida, usó la misma metodología de 1999 en 2013”. Así, el Informe País revela una pérdida bruta de 237.126 hectáreas de bosque nativo entre 1999 y 2013, abarcando períodos parciales dentro de dicho lapso. Algunas de las causas de esta disminución están en las plantaciones forestales y la habilitación agrícola de los terrenos.

Los incendios forestales también son causantes de las pérdidas de bosque nativo. La gran mayoría de ellos son provocados por el factor humano: en la última década (2006-2015), 34 por ciento de los incendios tuvo su origen en causas intencionales, y un 57 por ciento accidentales.

Glaciares en riesgo

También se observan indicadores negativos respecto de los glaciares. El Informe advierte que, aun cuando no se acentúen las tendencias actuales de cambio climático, los glaciares más pequeños y a menor altura están en riesgo de desaparecer. Tanto en la zona norte como en la zona central de Chile los glaciares han experimentado retrocesos importantes. En este último sector, el Informe destaca que los glaciares del río Olivares, en la cuenca alta del río Maipo, han perdido un 30 por ciento del área de hielo entre 1955 y 2003, mientras que en el mismo período ha desaparecido la quinta parte de los glaciares de la cuenca del Aconcagua.

En los campos de hielo sur, en tanto, el comportamiento de los glaciares ha variado, y mientras algunos han retrocedido, otros han experimentado un crecimiento, como es el caso del glaciar Pío XI, que está en su posición máxima neoglacial desde 1990.

El profesor Nicolo Gligo alertó sobre la necesidad de una institucionalidad robusta y autónoma que pueda actuar en estas materias. “Lo que se ha hecho es importante, pero no suficiente. Estamos llenes de leyes que son ineficaces porque no se les asignan recursos. Necesitamos menos declaraciones y más acción”, finalizó.

 

Publicado en: http://www.uchile.cl/noticias/129586/informe-pais-revela-disminucion-en-los-recursos-naturales-de-chile

el pueblo autosuficiente

El pueblo autosuficiente

A 20 km de Cabrero, en la Región del Biobío, está el primer “transition town” de Latinoamérica y el único en Chile. Se llama Villa El Manzano y es un poblado diminuto que pretende lograr la autosustentabilidad ecológica. Detrás de este autárquico proyecto hay tres hermanos santiaguinos que sueñan con cambiar el mundo.

 

Por Daniela González / Fotografía: Jonathan Jacobsen

 

 

No son más de tres calles. No existe el pavimento. No hay plaza, ni autos, ni zapatos de tacos que golpeen la acera. No hay ruido, tampoco, pero sí se oye, perfectamente, el viento que golpea las hojas de los árboles. Eso es lo que más se escucha. Y también los pájaros que cantan. Hay pollos que siguen a una gallina negra, hay caballos en los jardines de las casas y, en el centro de esta villa, hay una caseta telefónica desocupada que se asoma como el único rastro de urbanismo.

Acá todo el terreno es de arena. Pero de él, casi por milagro, brotan y crecen tomates, zapallos italianos, arándanos, lechugas, papas, porotos, pimentones o ajíes. Los árboles están cargados de duraznos jugosos, manzanas dulces y ciruelas rojas. Es arena seca la que hay debajo y, sin embargo, sobran las betarragas y las zanahorias en el suelo. Las matas de frambuesas se esparcen y nadie las lava antes de comerlas. Porque están sanas. Porque nunca tuvieron algún químico que las haya ayudado a crecer.

Un hombre de camisa a cuadros, jeans y piel tostada pasa caminando. Es el primero que circula por aquí en la última media hora de esta mañana de miércoles. Su jockey naranja dice con letras grandes: “El Manzano. En transición hacia un futuro sustentable”. En El Manzano todos tienen un jockey así.

Villa única

La Villa El Manzano se ubica a 20 km de Cabrero y a 75 km de Los Ángeles, justo en medio de los Arenales de la Región del Biobío, que se formaron después de una milenaria erupción del volcán Antuco y que dejó ese territorio con 90% de arena volcánica. Los arenales están delimitados por los ríos Itata y Laja, y es el único sector de Chile que tiene este tipo de suelo. Por eso, hasta hace poco, la gente de El Manzano no confiaba en que su tierra tuviera alguna gracia fértil más que para plantar pinos.

Pero llegaron los Carrión. Tres hermanos santiaguinos
–Javiera, Jorge y José– que creían que allí podría funcionar la agricultura orgánica e incluso más: su sueño era conseguir la soberanía alimentaria. Independizarse de los supermercados. Vivir en la abundancia. Y cultivar el respeto único por la tierra, que incluye contaminarla lo menos que se pueda y evitar el gasto excesivo de energía.

Con ese espíritu, los Carrión contagiaron a los pobladores de la Villa El Manzano y ahora esta localidad, habitada por 72 personas, es el primer “transition town” de Latinoamérica y el único de Chile: una villa en transición que pretende, algún día y de la mano de la ecología, ser autosustentable. Para conseguirlo faltan décadas, pero van avanzando.

Ya hay 10 familias que tienen una lombricera en su patio en el que se echan todos los restos orgánicos de la basura. De ahí sale abono para las plantas. En cinco casas hay baños secos –de esos que sólo tienen un hoyo y que en vez de tirar la cadena se echa un puñado de aserrín– pensados para no malgastar el agua. Y cada poblador de El Manzano tiene una chacra casera. Para fertilizar sus cultivos utilizan el compostaje que hacen con paja y excremento de animal, con lo que tienen mucha comida –de su propio suelo– asegurada. Las 30 familias de la villa sí dependen del sistema eléctrico y pagan la cuenta de la luz, pero no contratan agua potable, pues en los Arenales del Biobío las napas subterráneas están tan al borde de la superficie, que si se hace un agujero de seis metros el líquido sale desde el fondo. En cada casa hay una bomba manual para sacar esa agua. También poseen estanques para reciclar el agua lluvia y en un tiempo más pretenden tener energía renovable, un huerto común y calentadores solares en vez de calefones.

Lo que los Carrión están instaurando en El Manzano se llama permacultura: un sistema que busca crear asentamientos humanos ecológicamente sanos y económicamente viables, que produzcan lo necesario para satisfacer las necesidades de quienes los pueblan.

Este método fue creado a mediados de la década del 70 por los australianos Bill Mollison y David Holmgren y se ha transformado en un movimiento internacional. La permacultura se enseña en varios institutos de educación superior y en la globalizada Universidad Gaia (que tiene sedes en distintas ecoescuelas y centros de permacultura, y dicta cursos presenciales y online en varios países del mundo); se impulsan proyectos de ecoaldeas y ecoescuelas en distintos continentes, y los pueblos en transición proliferan desde que Transition Network (www.transitionnetwork.org) creó la iniciativa en 2006. Hay 348 transition towns en el mundo, distribuidos en 31 países. El Manzano, que partió en 2007, fue la iniciativa número 91.

Los hermanos

De la rama más baja de un árbol, un niño rubio de dos años saca un durazno. Lo toma con sus manos, lo masca con fuerza y se concentra en que no se le escape el jugo que sale de la fruta. Cuando acaba, bota lo que queda al pasto y sigue jugando entre las matas de frambuesas. Su madre, Javiera Carrión (32, agrónoma), no le dice en ningún momento que se limpie las manos, que lave la fruta o que recoja el cuesco. Porque en El Manzano se vive en libertad, y si alguien tiene hambre, sólo debe estirar los dedos y sacar algo de la tierra para saciarse.

Javiera es la mayor de los Carrión. Con sus hermanos Jorge (29, agrónomo) y José (25, técnico agrícola), desde chicos que visitaban el fundo de su abuelo en El Manzano. Desde ese tiempo que nació su amor por la tierra. Y también su intranquilidad. Lo que les preocupaba era el desgaste del planeta, la contaminación, el inevitable colapso del sistema. “El petróleo se está agotando, somos ciento por ciento dependientes de este combustible fósil, y el cambio climático es cada vez más evidente”, dice Javiera. “En algún minuto se pensó que este modelo iba a funcionar, pero no es así. El sistema económico impulsa el mayor consumismo, las emisiones de carbono, y potencia que la gente del campo se vaya a las ciudades”, agrega.

A Jorge el desasosiego le comenzó en sus años universitarios: “Cada vez me desencantaba más, porque en la universidad aprendías a controlar a la naturaleza, no a colaborar a que siga su curso”, explica. Reaccionó armando grupos universitarios para promocionar la ecoagricultura y, en el fundo, comenzó a hacer sus primeros experimentos de plantar sin químicos.

Javiera también tenía el sueño de cambiar el mundo. Trabajó en empresas hasta que reunió plata y se fue a Nueva Zelanda a hacer un curso de permacultura. Volvió junto a su marido Grifen Hope (35, planificador y urbanista), quien sabe mucho del tema. En 2007 la madre de los Carrión estuvo a punto de vender el fundo. “Nosotros nos haremos cargo”, dijeron los hermanos.

Javiera se fue con Grifen a vivir allí; Jorge llegó con su pareja, Carolina Heidke (27, ingeniera ambiental), y se sumó el hermano menor, José. Y, como quieren cambiar el mundo, comenzaron a trabajar arduamente.

Valorarse

Lo primero fue hacer compostaje y huertos. Se plantearon como objetivo motivar a la comunidad, así que empezaron a reunirse con ellos cada sábado, en las juntas vecinales. Allí les hablaron de autosuficiencia ecológica y postularon a la villa como transition town. En 2008 vino la creación de la Ecoescuela El Manzano, que ofrece cursos y un diplomado en permacultura.

Los pobladores de El Manzano no usan las palabras permacultura o autosustentabilidad, pero reconocen que ha habido un cambio desde que llegaron los Carrión. Lo asocian al ahorro y a la dignificación de su propio estilo de vida. Y lo valoran. Miguel Suazo (62, campesino) conocía a Javiera desde que era una niña rubia que jugaba entre los árboles. “Pero ella no se acuerda”, dice. “Los Carrión son buenas personas. Si te pillan en el camino, te llevan en el auto”.

Miguel es uno de los pobladores más comprometidos con el cambio que los hermanos están impulsando en El Manzano. Por ahora, vive en una mediagua de madera, pero está pronto a cambiarse de casa a una que los Carrión le han ayudado a construir con técnicas de bioconstrucción. Las paredes están hechas de paja, adobe y madera. Tiene dos habitaciones, ventanas pequeñas y agrupadas, y un baño seco. Cuenta también con una lombricera, una bomba manual de agua y una huerta con sandías, maíz, arvejas, porotos y papas. “El otro día pasó una persona vendiendo verduras y yo sólo tuve que comprarle tomates. Nada más”, contesta Miguel cuando se le pregunta qué significa para él estar en vías de ser autosustentable. Y agrega: “Las lombriceras, según dicen, dan 70 kilos de abono al año. Y eso es mucho ahorro”.

Otros lugareños se han sumado al entusiasmo. Están Adriana Herrera (55), quien tiene un invernadero orgánico repleto de apio, tomates, porotos y albahaca; Roxana Bravo (33), que construyó un deshidratador para secar callampas y frutas, y Edith Aravena (50) que hace pan amasado con harina del Fundo El Manzano y que todos los sábados va sin falta a reuniones donde aprende lo importante que es la autosustentabilidad.

“Cuando llegamos al Manzano”, cuenta Jorge, “la gente sólo quería irse a la ciudad. Nosotros, en cambio, somos gente que vivió en la modernidad y que decidió volver a la vida simple. En un futuro va a venir un doctor de Harvard a preguntarle a un campesino cómo sobrevivir”, dice convencido.

Llenos de proyectos

Los Carrión se han llenado de proyectos. Han obtenido Fondos de Protección Ambiental (FPA) del Estado para invertir en la villa y comprar materiales. Realizan constantemente cursos de permacultura a afuerinos que llegan por dos semanas a vivir al fundo, comer vegetales, y aprender sobre autosustentabilidad (ver recuadro). Este año, incluso, iniciarán un magíster en permacultura, asociados con la Universidad de Gaia.

La escuelita municipal de El Manzano estuvo a punto de cerrarse hace dos años, por falta de niños, pero lograron mantenerla. Lo que hicieron fue ingresar la escuela a un programa de establecimientos sustentables del Ministerio del Medio Ambiente. Eso implicó que los alumnos aprendieran permacultura en sus clases y reciclaran la basura. Así, además, lograron que los habitantes de El Manzano inscribieran a sus hijos en la escuela.

Ahora quieren capacitar a profesores de otras comunas de la región para que hagan lo mismo. Asesoran constantemente a la Municipalidad de Cabrero y han logrado que ésta haya transformado algunas prácticas: los encargados del Programa de Desarrollo Local, por ejemplo, ya no regalan herbicidas a los campesinos. En vez de eso, les dan lombriceras. También crearon el Instituto Chileno de Permacultura, que es una asociación que reúne a otros movimientos de permacultores chilenos. Y, como si fuera poco, exportan arándanos orgánicos a Canadá. Pese a todo, sienten que les falta mucho. “Ésta es una volada súper autoexigente”, dice Javiera.

Si en algún momento la comunidad de El Manzano valoró especialmente su particular estilo de vida fue en los días que siguieron al terremoto del 27 de febrero de 2010. En la misma región del epicentro, y pisando arenas que se movían como olas de mar, se sintieron seguros. Más seguros que nunca. Mientras localidades vecinas sufrían por el abastecimiento, a ellos nunca les faltó el agua y la comida estuvo siempre al alcance de la mano en sus propios patios. Entonces entendieron como nunca eso que enseñan en la permacultura: que ser sustentable significa hacerse cargo de uno mismo.

 

Publicado en http://www.paula.cl/reportajes-y-entrevistas/reportajes/el-pueblo-autosuficiente/ en 2011.

¿Qué es un huracán y cómo se forma?

¿Qué es un huracán y cómo se forma?

Por ANDREA ARNAL MARTÍN

En su categoría 5, este tipo de fenómenos alcanzan y superan los 220 km/hora

 

¿Qué es un huracán?

Los huracanes son las tormentas más grandes y violentas de la Tierra. La gente llama a estas tormentas con distintos nombres como tifones o ciclones según el lugar donde se producen. El término científico para todas estas tormentas es ciclón tropical. Sólo los ciclones tropicales que se forman sobre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico oriental, como el Irma, se llaman huracanes.

 

¿Cómo se forma un ciclón tropical?

Los ciclones tropicales son como motores gigantes que usan el aire cálido y húmedo como combustible. Por eso se forman sólo sobre océanos de agua templada, cerca del Ecuador.

El aire cálido y húmedo sobre los océanos se eleva desde cerca de la superficie. Como el aire se mueve hacia arriba y se aleja de la superficie, queda menos aire cerca de la superficie. Dicho de otra forma más científica: el aire cálido se eleva causando un área de menor presión de aire cerca del océano.

El aire con mayor presión que está en las áreas circundantes llena el área de baja presión. Luego, este "nuevo" aire se torna cálido y también se eleva. En la medida en que el aire cálido continúa subiendo, el aire circundante gira para ocupar su lugar. Cuando el aire cálido y húmedo se eleva y se enfría, el agua que va subiendo en forma de vapor forma nubes. Todo el sistema de nubes y aire gira y crece, alimentado por el calor del océano y el agua que se evapora de la superficie.

Y depende de dónde se formen estas tormentas, girarán en una dirección u otra: Las tormentas que se forman al norte del ecuador giran en sentido contrario a las manecillas del reloj; las tormentas al sur, giran en el sentido de las manecillas del reloj.

 

¿Por qué giran de distinta manera?

Al girar el sistema de tormenta cada vez más rápido, se forma un ojo en el centro. En el ojo todo es muy tranquilo y claro, con una presión de aire muy baja.

 

¿Todas las tormentas que se producen así se consideran ciclones tropicales?

No. Cuando los vientos en la tormenta giratoria alcanzan los 60 km/h, la tormenta se denomina "tormenta tropical”. Y cuando alcanzan 120 km/h, se consideran oficialmente "ciclón tropical", o huracán.

 

¿Y qué pasa cuando llegan a la Tierra?

Se debilitan cuando tocan tierra, porque ya no se pueden alimentar de la energía proveniente de los océanos templados. Sin embargo, a menudo avanzan bastante tierra adentro causando mucho daño por la lluvia y el viento antes de desaparecer por completo.

 

¿Cuál ha sido el huracán más devastador de la historia?

No hay quien se ponga de acuerdo con el peor huracán de la historia. Los más fuertes no tienen por qué ser los más rápidos y, por tanto, el impacto que tienen en el medio ambiente y en los lugares por donde pasan es distinto.

Si atendemos a las cifras de fallecidos, El Gran Huracán de 1780 –también conocido como el huracán San Calixto–, es probablemente el que más muertes ha causado desde que se tienen registros: 22.000 personas perdieron la vida cuando impactó en varias islas del Mar Caribe, como Martinica y Barbados, entre otras.

Por otra parte, el más grande fue el famoso huracán Sandy, que en 2012 batió el récord al llegar hasta los 1.520 kilómetros de diámetro. El anterior en ostentarlo, el huracán Igor, llegó a tener 1.480 kilómetros de diámetro.

Pero ni el Gran Huracán ni el huracán Sandy fueron los más rápidos. Fue El Gran Huracán de Nueva Inglaterra de 1938 el que consiguió avanzar a la increíble velocidad de 110 km/h. Ningún otro huracán ha vuelto a superarlo. El que tenía los vientos más veloces, sin embargo, fue el huracán Camille, que tocó tierra con vientos sostenidos de 305 km/h.

El más duradero de todos los huracanes fue el de San Ciriaco (1899): 28 días aguantó como tormenta tropical fuerte.

Finalmente, el que más daños económicos ha causado fue, sin duda, el huracán Katrina, debido sobre todo a la fuerza con la que impactó en la ciudad de Nueva Orleans. Se cuantificaron 108.000 millones de dólares en daños materiales y más de 1.800 víctimas mortales.

 

¿Qué significa que un huracán sea de categoría 5, como 'Irma'?

Se diferencia del resto porque en este punto ya se puede proceder a pedir la evacuación masiva de ciertas zonas residenciales. Como el huracán Irma, este tipo de fenómenos alcanzan y superan los 220 km/hora.

 

¿Cuáles podrían ser las consecuencias de un huracán 5?

Las inundaciones pueden llegar a las plantas bajas de los edificios cercanos a la costa, y puede ser requerida la evacuación masiva de áreas residenciales. Además, se pude producir la destrucción completa de tejados en algunos edificios.

 

https://elpais.com/elpais/2015/10/23/ciencia/1445615464_661237.html

certifican primeras ferias libres

Certifican a las primeras ferias libres sustentables

Un total de 178 feriantes pertenecientes a tres ferias de la comuna de Macul (Juan Pinto Durán, Quilín y Ramón Cruz) y tres de Peñalolén (Arrieta, Ictinos y Molineros) recibieron la certificación de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), tras culminar un Acuerdo de Producción Limpia suscrito en 2014 por la Confederación de Ferias Libres (ASOF).

El trabajo conjunto se orientó a convertir estos tradicionales lugares de abastecimiento en ferias amigables con el medio ambiente, preocupadas por la calidad de vida de sus vecinos, tanto como de la inocuidad y presentación de los alimentos que allí se comercializan, estableciendo nuevos estándares para el fortalecimiento de la competitividad de las ferias.

Esto involucró desde la limpieza y manejo adecuado de los residuos sólidos de las ferias, durante su funcionamiento y levante, mitigación de ruidos, mantención y buenas prácticas de higiene en los carros de pescados y mariscos, mejoramiento de la presentación de los productos, construcción de una política de sustentabilidad para las ferias, cuidado con el entorno y relación con juntas de vecinos y otras organizaciones comunales, generando instancias de diálogo y de resolución de conflictos asociados al funcionamiento de la feria.

“Estas ferias son un modelo a seguir por otras, es un piloto y el primer Acuerdo de Producción Limpia Ferias Libres en el país. Aún queda mucho por hacer, pero esta es la manera y visión que deben tener nuestros colegas a lo largo del país, una mirada de la actividad económica incorporando un modelo de desarrollo sostenible, en el cual no solo me interesa ganar y producir, sino también de qué manera lo que yo realizo  afecta el medioambiente y mi comunidad”, señaló Héctor Tejada, presidente Nacional de la Confederación de Ferias Libres (ASOF C.G).

Los feriantes recibieron capacitación en marketing y promoción para mejorar la venta de sus productos, sobre las propiedades de los alimentos que ofertan, estrategias de atención al cliente y mantención de higiene y limpieza en sus puntos de venta. Ello se tradujo en manuales de capacitación y libros de sugerencias y reclamos para clientes con el objeto de mejorar la atención de la feria.

Residuos orgánicos

Considerando que las ferias libres en Chile abastecen el 70% de frutas y verduras frescas y el 50%  de pescados y mariscos, tan solo en la Región Metropolitana generan 70 mil toneladas de residuos orgánicos que hoy tienen como destino final los vertederos. En el desarrollo de este APL piloto, se definieron alternativas para la gestión de residuos orgánicos de ferias libres y se dio apoyo a la propuesta del municipio de Peñalolén en la postulación a un FNDR para un proyecto modular, escalable y replicable de valorización de residuos, el cual permita contar con un destino final autorizado.

Publicado en: http://sustempo.com/certifican-las-primeras-ferias-libres-sustentables

plazas de bolsillo

Plazas de Bolsillo le cambian la cara a Santiago

http://sustempo.com/plazas-bolsillo-le-cambian-la-cara-santiago

 

Esta iniciativa ha permitido recuperar espacios públicos que estaban abandonados y convertirlos en lugares de encuentro para los ciudadanos. A la fecha ya se cuentan 9 “Plazas de Bolsillo” en distintos sectores de la capital de Chile.

Una idea que, sin duda, se podría replicar en el resto del país.

Sepa dónde están y qué elementos tienen las “Plazas de Bolsillo” que están operando actualmente en Santiago en esta nota audiovisual.

 

 

Con obra de teatro, Conaf promueve

prevención de incendios forestales

 

http://sustempo.com/obra-teatro-conaf-promueve-prevencion-incendios-forestales

 

“Necesitamos Superhéroes” es el nombre la obra de teatro con la que la Corporación Nacional Forestal busca generar conciencia, especialmente entre los más pequeños, sobre la prevención de los incendios forestales.

El estreno se realizó en la plaza Simón Bolívar en Valparaíso y continuará “en la Región del Libertador Bernardo O’Higgins, particularmente a Pichilemu, y va a recorrer distintas regiones hasta La Araucanía, y el 20 de enero estaría nuevamente en la zona central, en el Parque Metropolitano”, explicó el jefe del Departamento de Prevención de Incendios Forestales de Conaf, Rolando Pardo.

El montaje, protagonizado por Forestín y sus amigos (Brigadista; Rayén, la huemul; el Loro Tricahue y la Ranita Darwin), describió acciones irresponsables que pueden originar o empeorar un siniestro forestal, tales como utilizar encendedores o jugar con fuego al aire libre, no apagar las fogatas o hacerlas en lugares inadecuados, botar basura en áreas silvestres o arrojar colillas de cigarro encendidas a orilla de carretera.

“Necesitamos Superhéroes”, producida por la compañía de teatro Liberarte, es parte de la campaña de prevención de incendios forestales de CONAF 2017-2018, y se replicará en seis regiones del país entre diciembre y febrero, con el propósito de transformar a los menores y sus familias en agentes activos respecto al cuidado del entorno.

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Comunidades de La Higuera se hacen parte en Tribunal Ambiental contra Dominga

 Distintas asociaciones y vecinos de la comuna de La Higuera se hicieron parte ante el Tribunal Ambiental de Antofagasta buscando que se confirme el rechazo al proyecto minero portuario Dominga, el cual ya fue calificado desfavorablemente por el Comité de Ministros y por la Comisión de Evaluación Ambiental de Coquimbo.

Los participantes señalan que la instalación de las dos minas a rajo abierto y el megapuerto sería “nefasto” y que el supuesto desarrollo que traería sería a costa de la rica biodiversidad de uno de los lugares más únicos del mundo.

“Nos hicimos parte en esta instancia porque no queremos que nuestra comuna se convierta en una zona contaminada como en tantas otras localidades de Chile. Dominga tiene una vida útil de solo 22 años, luego de eso, ¿qué va a quedar?”, señaló Aliro Zarricueta, de la comunidad de Los Choros y presidente de la Federación de Pescadores de La Higuera y que reúne a los gremios más importantes de la zona.

En la misma línea, Gabriel Molina, presidente de la Asociación Gremial de Mariscadores y Pescadores de Los Choros, quienes también se han hecho parte de la instancia judicial para demostrar que Dominga no es factible, afirmó que “el progreso no puede ser a costa de nuestros recursos naturales. En el borde costero, somos muchos los que vivimos de la pesca del loco y la macha, lo cual hemos aprendido a manejar de manera sustentable”.

En innumerables ocasiones, los empresarios turísticos de las costas de La Higuera han señalado estar en contra del proyecto minero portuario por la amenaza que éste implica para el desarrollo de sus actividades sustentables, en una zona que se ha destacado nacional e internacionalmente por su riqueza en el avistamiento de aves y mamíferos marinos.

Por su parte, la presidenta de la Mesa Consultiva de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt y actual representante de Modema, Rosa Rojas, dijo que mantendrían su férrea oposición a Dominga y también se hacían parte en los alegatos que se llevarán en el primer Tribunal Ambiental. “Este proyecto deterioraría irreversiblemente nuestra comuna y a la reserva marina más antigua de Chile, donde habitan ballenas, delfines, la principal colonia del pingüino de Humboldt en el mundo, y un sinfín de aves marinas que han encontrado en este lugar un refugio natural para sobrevivir”, sentenció Rojas.

Hoy 23 de enero se lleva a cabo la audiencia de reclamación en el Tribunal Ambiental de Antofagasta, instancia en que las partes presentarás los alegatos.

 

Tomado de: https://sustempo.com/comunidades-la-higuera-se-hacen-parte-tribunal-ambiental-dominga

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