Diccionario de Emociones
- 25 jun 2017
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(Segunda entrega)

Adaptación
Establecer una relación de acomodo y por tanto carente de conflictos con su ambiente social, con sus relaciones, con las personas del círculo íntimo que la rodea. Esta actitud tiene en general una connotación valorativa: no es una persona disruptiva, conflictiva, antisocial, etc. Sin embargo la adaptación contiene una relativa anulación de uno mismo. De hecho, suele ocurrir que la rebeldía es la acción contrafóbica de una persona lucha contra su inclinación hacia la adaptación.
Adicción
Necesidad orgánica o psíquica que hace a la persona débil y dependiente. Puede serlo a una sustancia química, a una adulación o a un reconocimiento. Normalmente al adicto se le crea, a través de suministrarle algo que le complace hasta que llega a depender de ello. También se llega a la adicción por la necesidad de evasión de sentimientos desagradables, sentimientos que también fueron inoculados en la persona. Para el adicto, e trata de un impulso que no puede evitar, porque la fuerza que tiene supera cualquier fuerza propia de contención. Necesita para luchar contra ello del apoyo de una fuerza externa, proveniente de otra persona o grupo. El adicto es víctima, su condición es una de debilidad, no cabe la condena sino la compasión y la ayuda.
Admiración
Admirar es ad-mirar. Mirar hacia arriba. La admiración no tiene envidia cuando se siente al otro legítimamente y cabalmente superior, cuando se le otorga a cabalidad la condición. Frente al que es superior como ser, su grandeza te agranda a ti también, porque te muestra lo posible para tí. Ahí se siente pura admiración. Pero si el otro sólo tiene ciertos atributos que los quiere hacer valer como superiores, se cuida de no traspasarte nada, de que tú nunca llegues a tenerlos, porque él depende de su sentimiento de superioridad. Él necesita hacerte sentir bajo y rebajado por que tú no los tienes. Busca tu envidia. Si enganchas con la envidia una parte tuya se cree y se siente menos. Entonces reaccionas queriendo destruir al otro, porque no toleras la pequeñez de ti que sientes ante él. Si envidias a una persona es que deseas los atributos que tiene, pero no lo valoras como ser humano, porque percibes su debilidad en su necesidad de ser admirado.
Adulación
Hay un dicho tradicional: dile al tonto que es bueno para el hacha y se mata cortando palos. La adulación es una acción que tiene por propósito ensalzar las cualidades de otro, a lo que suele suponer que en virtud de ello el otro se hace adicto a recibir la adulación y con ello creamos un poder sobre él que nos permite manipularlo. La persona adulada se vuelve orgullosa, es decir, pasa a considerarse superior a los demás, producto de dicha adulación. Corporalmente, sube la barbilla, los ojos se dirigen hacia lo alto, y al mirar a los otros tiene que bajarlos, representando con esta acción física la actitud psicológica de mirar a los otros hacia abajo. La adulación crea al orgulloso.
Agitación
Estado de inquietud o de actividad continua no enfocada hacia objetivo alguno. Está popularizada la palabra hiperquinético, que tiene que ver con la parte visible o motora de la agitación, que es una experiencia emocional. Agitación tiene que ver con una disposición al movimiento. Si el movimiento no se realiza, se percibe el impulso a moverse, contrastado con la inactividad. La agitación se percibe cuando me prohíbo convertir en movimiento o en acción el impulso de mi agitación. Si me prohíben moverme, mi agitación me llamará a moverme con más fuerza, y me juzgarán de hiperquinético. La situación en las escuelas y en la oficina es de una inactividad física que en general restringe el llamado del cuerpo a moverse, a activarse. Se realiza una gran adaptación a la inmovilidad del sistema escolar y laboral. Los que no se adaptan son etiquetados de hiperquinéticos.
Agresividad
Es la conducta que surge o desea surgir a partir del estado emocional que contiene sentimientos de odio y deseos de dañar a otra persona, animal u objeto. La agresión es cualquier forma de conducta que pretende herir física y/o psicológicamente a alguien. La agresión pasiva consiste en general en resistirse o negarse a hacer cosas para satisfacer o complacer al otro, como modo de causarle dolor sin agredirlo directamente. El deseo de dañar a otra persona normalmente surge de la convicción de haber sido heridos. Pero también puede surgir del movimiento expansivo de personas que se mueven hacia otros territorios físicos o psicológicos, invadiendo el territorio de otros. Esa expansión hacia territorios de otros es agresividad, desde la idea de que buscan ocupar más territorio que el que les corresponde. La persona que tiende a la expansión no lo verá como una invasión, sino como un despliegue natural de sí misma obstaculizado por el otro; o se considerará portadora de una misión cuya realización requiere su expansión. La agresión producto de sentirse agredido, atacado o herido suele contener una situación donde el otro no tiene idea que ha dañado o agredido. Esto invita a examinar el mundo de la susceptibilidad.
Aislamiento
Existe la conducta del aislamiento físico, la persona que se retira, el anacoreta, aquel que vive solo en una isla. Y existe el aislamiento emocional, el de la persona que se desvincula del otro, dejando de sentir emociones en relación al otro. Este es una reacción psicológica de tipo defensivo que consiste en el entumecimiento emocional. Esto lo hacemos todos en distintos grados, y se produce a través de una inconsciente rigidización muscular que ralenta el flujo emocional hasta en el extremo detenerlo. La emoción emerge pero no circula hacia los centros de percepción de la emoción, hasta que dejamos de darnos cuenta de ella. La posibilidad de sentir emociones se logra salir del aislamiento y volver a sentir emociones por la vía de la descontracturación muscular, pero exige el valor de retomar contacto con las emociones negativas. Tan solo que las emociones positivas están también allí, pues se pierden y recuperan todas juntas.
Alabanza
Es una conducta que está dirigida a la divinidad.
Alegría
Este sentimiento tiene normalmente asociada una conducta o corporalidad. Se expresa hacia fuera. Es un sentimiento deseado y valorado. Nadie lo oculta. Pero esto último no es cierto, muchos lo ocultan, por ejemplo los que creen que sufrir es bueno, o para no causar envidia, o por culpa de estar alegres si otros sufren, etc. La alegría es un estertor o sacudón corporal que provoca placer físico. Es un sentimiento de liviandad. Existe la alegría asociada a logros, o a la aprobación de otros; también la alegría a sacarse la bota apretada –o sea, aliviarse de un sufrimiento- como cuando Neruda dice: me gustas cuando callas porque estás como ausente…, y luego: una palabra entonces, una sonrisa bastan, y estoy alegre, alegre, de que no sea cierto. Pero está también la alegría que brota espontánea del sentimiento de plenitud.
Altruismo
Actitud específicamente humana en la que el interés primordial se centra en lograr el bien ajeno antes que el propio satisfaciendo las necesidades de los demás. A diferencia del autosacrificio, a veces característico de la formación reactiva, el individuo obtiene una gratificación (por ejemplo, las repuestas de agradecimiento de los demás con esta actitud).
Alucinación
Percepción sensorial que tiene el convincente sentido de la realidad de una percepción real, pero que ocurre sin estimulación externa del órgano sensorial implicado. Las alucinaciones deben distinguirse de las ilusiones, en las que un estímulo externo real es percibido o interpretado erróneamente. El sujeto puede tener conciencia o no tenerla de que está experimentando una alucinación. Una persona con alucinaciones auditivas puede reconocer que está teniendo una experiencia sensorial falsa, mientras otra puede estar convencida de que la causa de la experiencia sensorial cuenta con una realidad física independiente. He aquí algunos tipos de alucinaciones:

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