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El poeta frente a lo político: Rimbaud y la Comuna de París

  • 28 mar 2017
  • 4 min de lectura

Universidad Autónoma de Madrid

(Traducido por Beatriz Barrantes Martín)

Para Arthur Rimbaud, la poesía no era el único laboratorio del poeta y puede que no fuera incluso ni siquiera el más importante. De hecho, su práctica radical textual toma, de forma constante, como espacio preliminar de investigación el ser.

Los límites de lo desconocido tienen que ser desafiados primero dentro del poeta mismo, como se evidencia en el siguiente pasaje: "La première étude de l’homme qui veut être poète est sa propre connaissance, entière; il cherche son âme, il l’inspecte, il la tente, l’apprend. Dès qu’il la sait, il doit la cultiver" (1972, p. 251i) ("El primer objeto de estudio del hombre que quiere ser poeta es su propio conocimiento, completo; busca el alma, la inspecciona, la prueba, la aprende. Cuando ya la conoce, tiene que cultivarla".)

El enfoque de Rimbaud en el ser no es un fin, sino un medio hacia una forma de conocimiento profundo del ser y hacia el mundo que da la bienvenida a una crisis productiva en lugar de a categorías fijas. Solo en este camino, que consiste tanto en el auto-descubrimiento como en la auto-transformación, puede el poeta aprender a comprometerse totalmente con lo desconocido.

Dicho esto, es importante añadir que la Poesía que buscaba Rimbaud, es decir, la poesía de la voyance no es enteramente una tarea solitaria, ya que debe mostrar la región de lo desconocido a los otros.

… la cuestión de la poesía en Rimbaud es una cuestión histórica y política. Esto explica por qué, en el comienzo de Une Saison en enfer (Una temporada en el infierno), al que Rimbaud se refiere como "ces quelques hideux feuillets de mon carnet de damné", (“estos pocos asquerosos pliegos de mi cuaderno de condenado"), el poeta se esfuerza en definirse a sí mismo como históricamente determinado.

Tanto ahí como en las "cartas del vidente", Rimbaud se mueve entre la Historia universal y su historia personal con una habilidad extraordinaria. Un ejemplo llamativo del sentido histórico en Rimbaud emparejado con su crítica a las presentes condiciones de la existencia se pone en evidencia en su rechazo del trabajo en su forma presente, es decir, como un proceso de alienación del hombre hacia el hombre. "Je serai un travailleur", escribe el 13 de mayo, 1871, en su carta a Izambardiii, la primera de las dos famosas "cartas del vidente":

C’est l’idée qui me retient, quand les colères folles me poussent vers la bataille de Paris, où tant de travailleurs meurent pourtant encore tandis que je vous écris! Travailler maintenant, jamais, jamais; je suis en grève. Maintenant je m’encrapule le plus possible. Pourquoi! Je veux être poète, et je travaille à me rendre Voyant (1972 OC, p. 248, énfasis de Rimbaud).

(Seré un trabajador. Tal es la idea que me frena, cuando las cóleras locas me empujan hacia la batalla de París — ¡donde, no obstante, tantos trabajadores siguen muriendo mientras yo le escribo a usted! Trabajar ahora, eso nunca jamás; estoy en huelga. Por el momento, lo que hago es encanallarme todo lo posible. ¿Por qué? Quiero ser poeta y me estoy esforzando en hacerme Vidente.)

… La Comuna de París supone un extraordinario giro en la historia francesa. Los eventos de 1871 polarizaron la nación en lo que se refiere a los estereotipos culturales y de clase, de manera que, a diferencia de lo que ocurrió en 1848… Muchos de los esfuerzos de la Comuna, tales como la re-implementación del calendario republicano de diez meses de la Revolución Francesa, continuaron la tradición francesa revolucionaria. Sin embargo, las llamadas de la Comuna al cuidado infantil universal, la educación de los niños y la abolición del matrimonio, entre otros actos, estaban enfocados hacia el futuro.

La experiencia de la Comuna de la soberanía popular sigue siendo sorprendente, incluso más allá del puñado de medidas que fueron, en realidad, implementadas durante la breve existencia de la Comuna, como, por ejemplo, el inicio de la sustitución de las unidades de producción capitalista establecidas por las cooperativas de trabajadores. En particular, su sistema de gobierno se asentaba en el principio de una destacada contabilidad política, en otras palabras, en la permanente revocabilidad de los oficiales electos. Desde el florecimiento de, hasta ese momento, voces no oídas en las páginas de alrededor de setenta periódicos nuevos que aparecieron en cuestión de semanas, pasando por el fortalecimiento (aunque no la emancipación) de las mujeres, hasta el radical cuestionamiento de las estructuras tradicionales jerárquicas, los "Comuneros" demostraron un deseo de revolucionar sus vidas diarias sin el recurso al dictado de los líderes, en una ruptura aparente con la Revolución Francesa.

La cuestión del apoyo de Rimbaud a la Comuna de París tiene poco o nada que ver con su a menudo debatida presencia física —o ausencia— en los eventos reales parisinos ocurridos en la primavera de 1871...

La política del día a día de la Comuna fue una manifestación histórica y revolucionaria que presenta fuertes lazos con las descripciones de Rimbaud del futuro de la Poesía en su carta a Demeny. En el caso de la condición de las mujeres, por ejemplo, escribe: "Quand sera brisé l’infini servage de la femme, quand elle vivra pour elle et par elle, l’homme —jusqu’ici abominable— lui ayant donné son renvoi, elle sera poète, elle aussi! La femme trouvera de l’inconnu!" (1972, p. 252). ("Cuando se haya abolido la infinita servidumbre de la mujer, cuando ella viva por ella y para ella, cuando el hombre, — hasta ahora abominable, — le haya dado la remisión, ¡será poeta, ella también! ¡La mujer encontrará lo desconocido!")

Ver artículo completo en: https://www.pensamientoalmargen.com/rimbaud/

Imagen tomada de: https://www.google.cl/search?q=rimbaud&espv=2&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ved=0ahUKEwiNgNqK5_nSAhXChZAKHUGPC9gQiR4IhgE&biw=1517&bih=735&dpr=0.9#imgrc=8AatDXepDSomiM:


 
 
 

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